jueves, noviembre 22, 2007

Nostalgia

Te extraño.
Y no te extraño en la nostalgia
barata que se anuncia y vende
en los comerciales de televisión,
en las carteleras del cine.

Te extraño auténticamente,
con ganas, sintiendo tu ausencia hasta los huesos,
como cala el frío
cómo cala el frío...

Te extraño con los ojos,
con la boca, con las manos,
te extraño en mi sonrisa,
entre mis muslos,
en mi silencio y mi canto.

Te extraño en lo intenso,
en lo íntimo, en la noche
cerrada de mi cuarto.
En el celo de mi hija,
en el arco de la ceja de mi madre
en el silencio cómplice de mis amigos.

Te extraño como supongo
sólo puede extrañarse a uno mismo.
Como si me faltara un pie,
una mano, un ojo, una idea...

Te extraño y hay un dolor frío
entre mis senos, un dolor
que no puede salir,
como una angustia callada,
una sonrisa a medias,
una idea por venir.

sábado, octubre 27, 2007

MB Papitour Gira Grandes Éxitos 77-07


"Dame una isla en el medio del mar
llámala libertad,
dime que el viento no la hundirá..."

Sí, soy fan de Bosé, como lo he sido de Joaquín Sabina y de Serrat, y sucede que en un fin de semana se me juntaron los 3 en Guadalajara. ¿Qué es eso?, fue como provocar demasiado a la suerte, tener que decidir: Sabina-Serrat / Bosé... estaba claro que decidiría primero sobre Serrat y triste pero inevitablemente Bosé tendría que esperar otros 30 años para traerme lo mejor de su repertorio de nuevo a Guadalajara. Los 3 en la ciudad, caramba... ¿qué hacer?

La luna, el destino, los amigos, todo se puso de modo para que pudiera asistir también al concierto de Bosé, ahora con una pequeña diferencia: estaría a unos pasos del escenario (unos 10, para ser más exacta).

El concierto empezó a las 9:30 de la noche. Abrió con una mezcla rara entre SERENO/DUENDE/NENA, quizá porque son 3 de las canciones que mejor lo han representado a lo largo de su carrera... quizá solo haya sido un capricho.

Aquí les va el repertorio de todo el concierto:

El hijo del capitán trueno, Bambú, Gulliver, Salamandra, SEVILLA, Mirarte, PARTISANO (que termina la canción con el mismo monólogo que se avienta en su disco de GiraDos en Concierto, pero dedicado a Guadalajara -aaaah-), AMIGA/Teorema/Creo en ti/ Morir de Amor /LINDA (un popurrí del inicio de su carrera que me transportó a la adolescencia); Don Diablo, Te Amaré, LOS CHICOS NO LLORAN (Presentó a toda su banda); Morena mía (tan sexy...); Como un Lobo, SI TU NO VUELVES, NADA PARTICULAR... aquí se suponía que debía cerrar el concierto, se retira Bosé del escenario y la gente empieza con el tradicional "otra, otra, otra", dos minutos después, vuelve a entrar cantando el rolonón de Fito Paez LA BELLEZA, es una rola fabulosa, la música es dramática, terriblemente linda, y aprovecha para agradecerles (supongo) a cada uno de los miembros de su banda con un gesto muy hindú (que es el de pegar la frente a la frente del otro, supongo que también mencionaría la mantra NA MAS TE), siguió OLVÍDAME TÚ, rolonón támbién; BANDIDO, que fuera la rola con la que dejra de tener la imagen de niño jotito y caguengue a chico sexy, y cerró con NENA en la versión actual.

Miguel Bosé es la Reina del Drama. Su escenario es minimalista, sobrio, toda la magia reside en las luces. Y no pasará una canción sin que el escenario se quede totalmente oscuro y sólo un haz de luz ilumine al Divo. Drama Queen maravillosa.

Entre las efemérides del concierto, estaba un chavo, de unos 35 años diciéndole a su chava: "¿cuántos años tendrá este cabrón?", y la chava "pos que yo sepa , 50..." y el chavo "chale, yo quiero verme como él cuando tenga cincuenta" y la chava "y por qué no mejor de una vez?" me reí tanto... el pobre chavo todo desalentado... pero pos sí, como pa qué esperarte a los cincuenta?

Me traje algunas fotos del concierto, unas muy buenas, otras no tanto... traigo mi gafet de staff del artista, traigo el guión del concierto impreso y nada más.

En un fin de semana, en dos días, fui a los dos conciertos más importantes de mi FANtástica vida. Corée y lloré con Serrat y Sabina; bailé, grité, salté con Bosé. Y hoy, veo que no fueron dos, sino tres pájaros de un tiro, tres papitos.

viernes, octubre 26, 2007

Serrbina, Sarrat, Serrat y Sabina juntos, así, en ese órden. primero El Primero, el que me despertó las ideas y la rebeldía ante mi madre cuando me enamoré la primera vez a fuerza de "ese con quien sueña su hija, ese ladrón que os desvalija de su amor soy yo, señora"... Habría que ir a verlos. Y una vez ahí ver de qué iría la cosa. Qué iba a pasar?, ¿qué harían?, ¿cantarían juntos?, ¿uno cantaría al otro?, ¿cómo sería el ambiente?, ¿quién se comería a quién?

La cita fue en Auditorio Telmex-Metropolitano, ayer jueves a las 8:30 de la noche. La organización no le pide nada a ninguno de los mejores teatros del mundo. Desde el estacionamiento, la llegada al primer control, las indicaciones tan claras por dónde entrar hacia dónde dirigirse, todo era perfecto. Estructura de vidrio, concreto y luz. Hasta que llegué a la butaca y bueno, cuando me senté mis piés pegaban con el respaldo de la fila de adelante, punto en contra.

A las 8:30 de la noche se anunció la primera llamada, primera. El auditorio aún no se llenaba ni siquiera al 50% y en algún momento llegué a pensar que no se llenaría jamás. 10 minutos antes de las 9 fue la tercera llamada. El auditorio se quedó en silencio, la expectativa era grande.

De repente todo fue luz y música. De repente salieron por el centro del escenario los dos. El Señor y el estrafalario, el catalán y el andaluz, los dos maravillosos, uno más jodido que el otro, y a ritmo de "ocupen su localidad" cantada a dueto, nos dieron el primer bocado del manjar que estaba por venir.

Lucía, Princesa, Mediterráneo, A la orilla de la chimenea, Mi poema, Por el boulevard de los sueños rotos, Las musas, esos locos bajitos, 19 días y 500 noches, Calle Melancolía, ¿quién me ha robado el mes de abril?, La Fiesta, Penélope, Y nos dieron las diez, Contigo, y tantas otras que me fueron llevando de la sonrisa a la euforia, a la sonrisa, a la nostalgia...

Haber asistido a "Dos Pájaros de un Tiro" es haber combinado una larga historia familiar, nuclear, sentimental, emocional. Los sábados era comer en familia escuchando a Serrat, las noches de mi adolescencia y gran parte de mi juventud fueron escuchando a Joaquín Sabina. Mucho hay que agradecer y mucho hay que contar, pero todavía estoy muy emocionada, muy movida por la noche de anoche... Todavía no fluye la emoción en letras, habrá que ir descolgándolas de a poquito.

martes, septiembre 25, 2007

Por qué todavía no me compré un DVD

Por Marciano Durán*


Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los críos. Los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales). ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!

Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.

¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.

Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.

¡Nos están fastidiando! ¡¡Yo los descubrí. Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike? ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa?

¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista? ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

Todo se tira, todo se desecha y mientras tanto producimos más y más basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!! ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de xx años! Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII). No existía el plástico ni el nylon.

La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.

De por ahí vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo' pasarse al 'compre y tire que ya se viene el modelo nuevo'.

Mi cabeza no resiste tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo)

Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita.

¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto.

Y guardábamos. ¡¡Como guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!!

¡Guardábamos las chapitas de los refrescos! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus.

Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón.

Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.

Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor.

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables.

Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.

¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables.

¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'este es un 4 de bastos'.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa (broches) y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada. Ni a Walt Disney.

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.

Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se tansformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos.

¡Ah¡ No lo voy a hacer!

Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.

Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer.

No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.

No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.

De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.

Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la bruja me gane de mano y sea yo el entregado.

Hasta aquí.

Marciano Durán*

Nota: en días pasados me llegó un comentario haciendo la aclaración de que este texto no fue escrito por Eduardo Galeano, sino por el escritor Marciano Durán. Así pues, honor a quien honor merece y gracias al usuario anónimo por haber aclarado esta situación. Ya me parecía un texto demasiado largo para el estilo que por lo general utiliza Galeano :) Gracias.

lunes, septiembre 10, 2007

La culpa es de la Internet


El otro día me llamó por teléfono Adriana. Su novio la terminó después de 6 meses de haber experimentado "la sensación más cercana a la estabilidad emocional, intelectual y espiritual que he podido experimentar con nadie". Sobra decir que mi amiga Adriana, como casi todas las mujeres que nacimos a principios de la década de los 70's, padece del delirio de temporalidad limitada. Cualquier relación amorosa que dure más de 2 meses cae en el sospechosismo, en la eterna hipótesis de "realmente me estará yendo bien con este cuate o es sólo una alucinación de lo que podría ser amor?" Somos víctimas de la generación X, pero somos orgullosas y sólo argumentamos que tenemos mala suerte, o que fue culpa de la revolución de los sexos, ¡muera el feminismo! ¡larga vida a las relaciones por internet!, y otra sarta de tonterías que se me vienen a la cabeza pero que podrían hacer que me desviara aún más del tema.


Quedé de verme con Adriana en un café en el centro de la ciudad. Me preparé con varios paquetes de kleenex y altas dósis de humor negro para consolarla. Llegué un poco tarde al café, entre el tráfico, la hija que no se quería quedar con sus abuelos y por supuesto, mi eterno pavor a que me dejen plantada. En una mesa del fondo, justo bajo el cuadro de la "Mujer con sombrero" de Picasso, Adriana tenía clavada la vista en su taza de café, mientras con la mano derecha daba vueltas a la cucharita dentro.


- Amiga!- exclamé mientras extendía mis brazos para recibirla.


- Ay, amiga, qué bueno que pudiste venir!- me dijo mientras nuestras mejillas se encontraban y nos abrazábamos por dos segundos antes de sentarnos en torno de la mesa.


- ¿Cuéntame, qué pasó, qué onda?, ¿no que eran tan felices? - Le pregunté intuyendo la respuesta


- Ay, pues sí, amiga, Joaquín fue tiernísimo, un pan de Dios, ya vez que hasta aceptó ir a hacerse la prueba del SIDA para que yo estuviera tranquila y me pudiera acostar con él, también aceptó ir al dentista para la limpieza de sus dientes y hasta les empezó a poner talco a sus zapatos cuando se los quitaba para meterse a la cama, un santo, amiga, un verdadero santo...


- Pues sí, la neta, ha aceptado más de lo que cualquier cuate, con dos centímetros de ciencia, aceptaría por estar contigo.


- Es que me ama, me ama, amiga!-- y ella empieza a llorar y yo a sacar los kleenex de mi bolsa.


- A ver, Adriana, tranquilízate; respira profundo.... eso, ¿qué pasó entonces?, conoció a tu familia?


- ¡¿Qué intentas decir con eso?!, ¡mi familia es hermosa!, ¿o qué?, el hecho de que mi papá esté amargado y tenga un genio de la chingada y mi mamá se la pase buscando el árbol genealógico de mis galanes, no implica que sean mala onda; una vez que los conoces, aprendes a quererlos.


- O sea, sí; yo adoro a tus jefes... pero bueno, los conozco de años, sé su historia... en fin, ¿qué pasó con Joaquín?


- ¡Me cortó!, ¡me terminó!, me dijo que soy la mujer más tonta, ideática y desconsiderada que ha conocido en su vida. Me dijo que él ha hecho todo lo que está en sus manos por que nos la pasáramos bien, pero que yo no valoro su esfuerzo. ¡Me mandó al carajo, amiga!


Sobra decir que en este punto Adriana ya estaba debatiéndose entre lágrimas, mocos e histeria; mientras yo buscaba un nuevo paquetito de kleenex, porque íbamos empezando y no terminaba de empezar a plantearme el problema.


- A ver, Adriana, respira, tranquilízate.... eso. ¿Qué pasó, qué le pediste?


- Nada, te juro que no le pedí nada, fue una decisión que tomé, nada más... pero yo creo que no me quiere, porque de quererme hubiera respetado mis puntos de vista.


Esperando una "adrianada", respiré profundo y pregunté:


- ¿y, se puede saber qué decidiste?- Que no pienso volver a hacerle sexo oral, ni a él ni a nadie en el mundo.


Me tuve que tragar la carcajada que estuvo a punto de estallar en mi boca, dos lágrimas salieron involuntariamente por mis ojos, mismas que Adriana confundió con solidaridad y que yo limpié rápidamente con el kleenex.


- ¡¿Qué?!, o sea, ¿cómo?- Eso, amiga, no se la pienso volver a mamar en mi vida.


- Pero, ¿por qué?, ¿está enfermo?


- No, ¿cómo crees?, no, amiga... es algo peor, es una decisión tomada por mi salud.


- ¡Pinche Adriana!, !explícate, por favor!


- Ay, amiga, pues la culpa es de Internet... no has leído el artículo?


- Creo que no, ¿de qué artículo me estás hablando?- Ah, pues deberías, porque una oncóloga, sexóloga y feminista, afirma en un artículo que el hacer sexo oral a los hombres puede provocar cáncer en la boca.


- ¡¿Qué?! y también haber dormido en tu cunita de fierro pintada con casitas y conejitos, pudo haberte provocado cáncer en la sangre por los niveles de plomo de la pintura y la cuna... ¿No mames, Adriana, te cae que es por eso?


- Ay, amiga... es información científica...- No lo puedo creer... y se lo dijiste a Joaquín y él te mandó a volar...


- Pues sí. Y no lo entiendo, en vez de pensar que así yo duraré más tiempo para él, que podré dedicarle mi vida entera, envejecer con él... es injusto, ¿no crees?


- Mesero! - Le llamo al muchacho que está recargado en la barra y que ha estado observándonos desde hace buen rato.


- Dígame.


- Tráigame por favor un tequila y muchas servilletas, por favor.


Realmente sentí la necesidad de algo más fuertecito que el café para seguir escuchando a mi amiga, que para eso estamos las amigas, para escucharnos, comprendernos, apapacharnos y pendejearnos cuando la ocasión lo amerite... como aquella tarde.



Información sobre el cáncer en la boca como consecuencia del sexo oral en: http://www.20minutos.es/noticia/66387/34/

martes, agosto 28, 2007

Usa protector solar

Magnífico!!!

La voz es de Chuck Norris.

lunes, agosto 20, 2007

Fotos queretanas



















Dos semanas...

Estuve fuera del aire por dos semanas gracias a mis preciosísimas y más que deseadas vacaciones. El semestre que ya pasó fue el más largo de todos los semestres que he pasado en el calendario, fue en mi, el equivalente al siglo xix en México, lleno de cambios, de movimiento, de dudas, lleno de vida con su rostro más duro, más vulgar, más neto. No con el rostro que se pone para ser arrullo de sueños, paño de lágrimas, risa contagiosa, que también es chida la vida en ese tono.





Así que salimos de vacaciones. Y nos fuimos a Querétaro la PRF y yo. De muchas maneras distintas yo ya había estado en Querétaro, aunque nunca pisé sus calles. Querétaro fue, durante muchísimo tiempo, un punto de referencia, un punto de encuentro y desencuentro, mi ciudad prohibída, la ciudad sitiada, la fortaleza. En esta ocasión Querétaro me recibió distinta: fresca, limpia, enamorada, delicada, sutil, encantadora, detallista, mágica. Fue un viaje en el que descubrí la verdad y la vida enamorada de un gran amigo. Fue un viaje en el que conocí a gente maravillosa, inolvidable, neta. Fue, como todos los viajes, un encuentro y un desencuentro. Un matar un poquito de mi historia para encontrar una nueva, conocer y reconocer a gente que ha estado infinitas veces frente a mis ojos, en mis sueños, en mis ideas.





La segunda semana de vacaciones la pasamos en la vorágine de los útiles escolares, los uniformes y los pagos por hacer. En el blog de la princesa de los rizos furiosos habrá algo que contar desde la emoción de doña Lavinia.





Nunca he creído que las vacaciones sean sólo alegrías, tranquilidad, descanso. Y estas vacaciones no fueron la excepción. Sutilmente, como quien no quiere ver, como quien no quisiera darse cuenta, descubrí que perdí terreno con una de las personas más importantes en mi vida. Sé que no soy una "easy going", que a veces soy demasiado pesadita, que puedo ser aburrida y que a veces mis razonamientos son más bien rebuscamientos. Sé que no brinco en los antros, que el blues no es una de mis pasiones, y que prefiero la poesía y el buen vino, la plática escencial, soltar mis miedos, tomar los tuyos, ser tu amiga, cómplice, prima, hermana, mamá; a contarte lo bien que me trata la vida, lo bonita que me siento, lo mucho que me gusta destramparme. Todo eso es una mentira en la que no pienso caer y sé que no comprarían de mí. Me duele la distancia, me duele haber perdido terreno, me duelen el ego, el estómago, los ojos... me duelen mis dedos por dormir con los puños cerrados. Estoy luchando.





Tal vez sólo sea cuestión de tomar mi concha e irme como el caracol. En vía de mientras, les dejo unas fotos pa que se entretengan.





Los anfitriones queretanos: Eduardo y Rocío.
El brazo amigo es una extensión de la Clau
durante el brindis del bohemio.


Raúl y doña borrascas. Isabel, Claudia y su celular (imprescindible).

viernes, agosto 03, 2007

Anoche me soñé Libélula

En un estanque, el agua era clara y si acercaba demasiado mi vuelo podía ver ajolotes, el cieno, y animales extrañísimos que habitan esos lugares y que cantan, gritan, susurran, las canciones que sólo se cantan en esos estanques.

El cielo era obscuro de tan nublado y a lo lejos se podían divisar rayos del sol furioso empeñado en volver a dominar su cielo.

Volé mucho rato un vuelo no planeado, caprichoso, violento, pero tan preciso, tan concienzudo, que a las primeras gotas de lluvia, me precipité agitando mis alas hasta quedar refugiada bajo una hoja.

La tormenta duró mucho rato. Mi vida dependía de la firmeza de la ramita en la que estaba y de que no soplara el viento. En ningún momento sentí temor o miedo. Me limité a ver lo que me permitía ver tanta agua cayendo.

En un parpadeo todo se volvió oscuro, seco, se acabó el canto de los bichos, y mi hoja se convirtió en una caja negra, de paredes altísimas. Quise volar y mis alas chocaron incontables veces.

Atrapada y sin salida, desperté.

martes, julio 31, 2007

Preston Burke's Vow (Grey's Anatomy)

Con estos votos, quién necesita ilusiones?, quién necesita esperanza?

viernes, julio 27, 2007



Me encontré este pensamiento en el blog de mi amiga Uta Sievers, alemana exiliada en Roma y quien trabaja en la Oficina de Comunicación e Información de la Compañía de Jesús, allá. O sea, los meros meros chicharroneros entre los jesuitas.

El pensamiento me pareció hermoso, sencillo, claro, práctico. Aquí se los dejo:

Nothing is more practical than finding God, that is, falling in love in a quiet absolute final way. What you are in love with, what seizes your imagination, will affect everything. It will decide, what will take you out of the bed in the morning, what will you do with your evenings, how you will spend your weekends, what you will read, what you know, what breaks your heart, what amazes you with joy and gratitude. Fall in love, stay in love, and it will decide everything.

Y la traducción libre:

No hay nada más práctico que encontrar a Dios, esto es, enamorarse en una forma total y absoluta. De lo que estés enamorado, lo que entusiasme a tu mente, afectará todo. El será lo que te saque de tu cama en las mañanas, lo que harás con tus tardes, cómo pasarás tus fines de semana, qué leerás, qué es lo que sabes, qué romperá tu corazón, qué te sorprenderá en el júbilo y la gratitud. Enamórate, quédate en el amor, y él decidirá todo.

Sí, ando de sentimentaloide... será que amaneció nublado, será que necesito respuestas, será que todavía no sé cómo formular mis preguntas y lo que daba por sólido, por bueno, por fundamentado, no lo es tanto... chale conmigo!

miércoles, julio 25, 2007

Augusto y lo que pudo sucederle.

Augusto le tiene miedo a las arañas. Me lo dijo una noche en su azotea. En esa esquina, bajo esa maceta, entre las patas de aquella silla: las arañas. Matarlas no es una opción. Tal vez piense que si se acerca demasiado a alguna, esta crecerá hasta estar de su tamaño y quien podría morir aplastado sea él. Tal vez sea tan sólo que le gusta conservar sus miedos, mantenerlos a la mano para refugiarse de vez en cuando en ellos.

Augusto mira con ojos tristes. Lo he visto agitado, nervioso, a veces feliz. Pero casi siempre, lo he visto triste. Le va bien ser triste, estar triste, vivir triste. La tristeza en su implacable benevolencia, lo trata bien.

Augusto el triste, le teme a los gatos invasores. A los que no conoce. Vive en una azotea y ha sido testigo mudo de batallas y estrellas fugaces. Es amigo de su gata Momo, una gata perezosa y blanca a quien le gusta hacer equilibro sobre una barda que da al vacío. La gata hoy está triste también. No hay cielo Azul a la mano y las lluvias les duelen en los huesos, en los ojos.

Augusto no sabe del tiempo que ha pasado. Y continuamente se pregunta (o le pregunta al universo) en estos años qué pudo sucederte, mientras su mano, su mirada y su mente, trazan sobre lienzos en blanco, en papel virgen que le responde y le enseña un nuevo rumbo, un nuevo cielo, una nueva azotea con arañas y gatos, con sueños y estrellas fugaces, con cigarrillos inapagables y café de olla.

Mientras yo, más acá, entre mi humo, mi café y mis letras, dentro de mi zona de angustia, extraño su plática, sus ideas y a veces también sus miedos.

lunes, julio 23, 2007

Linguini vs Karsten

El sábado fuimos a ver Ratatouille. Es una película si bien hermosa, descabellada. Sólo a Pixar se le puede ocurrir meter una rata a la cocina y hacerla Chef. Realmente muero porque mi cuñado la vea y saber qué opina de la película. A la PRF le encantó el ratoncito y ya quiere uno que viva en la cocina y se le suba a la noni a la cabeza.



La película me encantó, pero también me transportó. En 1998 estuve en París, pero mi verdadero viaje, en todos los sentidos, fue en Alemania. Allá conocí a Karsten Essen, estudiante entonces de Filología Inglesa y ahora Doctor en Filología, nuestras veladas transcurrieron entre Wagner, Keats, Paz, Wilde the wild, besos y vino tinto. Creo que a pesar de los años y del poco tiempo que compartimos en Mainz; todavía cuando despierto en la madrugada y escucho algún tren lejano, me remite, invariablemente, a aquel departamentito de la calle Richard Schirrmann, en donde tantas madrugadas el ruido del tren acompañó nuestras pláticas, nuestros sueños tan distintos y al mismo tiempo tan iguales.



Aquí va la reminiscencia más fiel, échenle un ojo y ya me dirán si tengo o no tengo razón de andar flipando por algo que pasó hace tanto tiempo.



martes, julio 17, 2007

Decálogo + 1 para el verano

1. Dormiré una siesta cada sábado nuestro hasta que llegue el otoño.

2. Lavaré mis penas bajo la lluvia, sobre la calle, para que se vayan y no vuelvan nunca.

3. Tomaré al olvido por bandera y no volverán las fuerzas invasoras a mover mis tapetes.

4. Intentaré, por todos los medios, llevar las nuevas relaciones con el cerebro.

5. No involucraré mi corazón en vano.

6. No me suicidaré por infiernitos.

7. Pondré la peor cara al mejor de los tiempos y visceversa.

8. No confiaré mi nombre en vano.

9. Desvelaré mi cuerpo durante las noches de luna, las de nubes, las de estrellas, y cuando la luna sea una bola de sangre sobre el oriente.

10. Santificaré mi fiesta.

11. Mi cuerpo será mi casa, mi corazón el centro y mi cerebro el norte. Y a cada uno rendiré tributo.

sábado, julio 14, 2007

Un día, cuando yo sea perro

Cuand yo sea perro y tú también, podré quizá decirte tantas cosas, que ahora con voz, letras e historias no podría decirte tan bien y tan claro como cuando seamos perros. Lo que sí podría decirte es que llevo 3 años al pendiente de ti, de tu vida y tus historias, de tus histerias y tu tranquilidad. Pero nunca te lo había dicho porque no había encontrado el momento. Hay tanto ruido al rededor de nosotros. Y mi miedo a ser descubierta era más grande que mi afición por ti.

Un día, cuando seamos perros los dos, podré decirte tantas cosas que me han desvelado algunas noches. Podré decirte por qué no he escrito esa carta que te prometí hace dos meses. Por qué me pierdo días antes de volver a encontrarte. Por qué busco en mi centro cosas que me distraigan, que me aparten de ti.

Un día, cuando seamos perros; tal vez yo sea mejor persona o tal vez no. Pero quizá tenga la fuerza entonces de respirar profundo y decírtelo todo, lo que quieras oír y lo que no quieras, y podremos jugar en llanos cubiertos de pasto verde, bajo el azul del cielo; y nos enlodaremos en los charcos, y no habrá nada más que risa, juego, pasto y cielo azul.

Un día, cuando seamos perros; prometo darte un beso o dos... prometo no dejarte, prometo verte a los ojos y decírtelo todo.

Hoy, todavía soy un avestruz.

viernes, julio 13, 2007

El servicio en las bibliotecas ¿siempre?

Estoy asustada. Hoy al medio día sucedió algo en mi biblioteca que jamás pensé que me sucedería. Debido a que dos de mis colaboradoras están asistiendo a un curso de recursos bibliotecarios, tuve que bajar a la sala de lectura a apoyar a la referencista. La política es que el área de servicios al público no puede quedarse sola ni un minuto. Era casi la hora de comer y el plan consistía en que primero saldría a comer Estela y ya que regresara, me iría yo. Cuando llego a la sala de lectura, no eran más que 5 usuarios. Dos están de intercambio y vienen de Sonora, dos estudiantes de historia y una usuaria "especial" que lleva varios meses viniendo a leer la revista Arqueología Mexicana y que a pesar que invariablemente nos deja algún souvenir: lápices, plumas, borradores, en las mesas de la sala de lectura, nunca había manifestado signos de violencia... hasta hoy.

Están las estudiantes de historia en el mostrador esperando ser atendidas, todos hablamos en voz muy baja. Se levanta la "usuaria" especial y se dirige al mostrador empuñando una lapicera que le encajó en la espalda a una de las estudiantes. Por supuesto la estudiante gritó. Por supuesto nosotras reaccionamos. La usuaria especial, sonrió y regresó a su lugar en la sala. Me molestó tanto, que le llamé al guardia del colegio. A los 10 minutos apareció "chómpiras", a quien le dije lo ocurrido. La usuaria especial se levanta y empieza con una perorata de insultos y amenazas contra mi persona y contra Estela. El policía se quedó escuchándola, cuando dejó de hablar le preguntó (¡¡¡!!!) "y entonces, qué vamos a hacer?" la usuaria le dijo que lo que quisiera, que ella era "judicial" y que ninguna policía municipal se iba a meter con ella. El policía, en vez de llamar desde la biblioteca, atravesó todo el colegio para ir a buscar una extensión y llamarle a la policía. Por supuesto que la usuaria no se quedó esperando. En cuanto salió el policía ella se fue por la puerta hacia la calle.

Si bien no es la primera vez que llegan hasta la biblioteca usuarios con alguna deficiencia mental. Sí es la primera vez que se da un caso de agresión y estoy muy asustada. Independientemente de las amenazas o lo que pudiera hacer esta mujer (que dudo que pueda hacer algo más que no sea hablar), me preocupan varios aspectos:

1.- Si bien la biblioteca en donde trabajo, es una biblioteca especializada en ciencias sociales y humanidades; nunca se le ha negado el servicio a estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato cuando llegan a pedir información ajena a la que tenemos en nuestra biblioteca. Al contrario, mis colaboradoras tienen a la mano libros de química, física, matemáticas, español, etc., para estos casos especiales. Es una biblioteca de puertas abiertas. Nuestro único interés es ofrecer el mejor servicio a nuestro alcance.

2. Desde hace años nos han visitado desde indigentes hasta hijos de industriales, políticos o empresarios del estado sin que hagamos la menor distinción entre ellos. Así fue el caso de don José (nombre inventado), quien fuera paciente de medio internado en el hospital de San Juan de Dios, y quien siempre que venía a la biblioteca (con su cobija, su banquito y una mochila con sus poquísimas pertenencias), conversaba conmigo o con alguna de mis colaboradoras y se sentaba durante horas a leer libros sobre temas tan profundos como la vida y la muerte, el maiz, la cosmogonía hindú, etc. Cuando terminaba de leer, regresaba al hospital, en donde cada vez eran menos los internos, decía él.

3. El policía del colegio. Don viejito o "el chómpiras". Es un policía que a estas alturas ya debiera estar jubilado, debe contar más de los 75 años y sigue trabajando. Cómo un policía le puede preguntar a un agresor, quien quiera que sea, hombre o mujer, drogado o en sus cinco sentidos: "y entonces, qué vamos a hacer?", señor, por Dios!!!, hay una agresión física y verbal, y usted es policía, qué se le ocurre que podamos hacer???

Estoy asustada. Estoy molesta. Esta biblioteca ha sido infinidad de veces un refugio para muchas personas, para niños, inclusos para adolescentes que venían a "noviar" lejos de la censura de sus padres. Siempre hemos deseado que se ejerza la libertad del gusto por la lectura, que la gente sienta confianza de acercarse a la biblioteca aunque sea a utilizar sus servicios (w.c., agua, sillas para descansar del sol zapopano); por qué tendría que ser diferente a partir de que una loca viene agrede y amenaza la tranquilidad en la que hemos trabajado siempre?

Me queda claro que mañana no abriré la puerta de la biblioteca con la confianza con que la abrí el día de hoy, y ayer, y antes de ayer desde hace 11 años. Me queda claro que a partir de hoy tendré que cuidar quién se asoma, quién entra a la biblioteca, quién está afuera observándonos. Me queda muy claro que mi mejor refugio, mi cueva, mi guarida, ha sido violentada... y no me gusta.

jueves, julio 12, 2007

Numerología torreslándica

1. El amor
2. El día que nació la Princesa de los Rizos Furiosos
3. Las responsabilidades más apremiantes y no por eso menos hermosas.
4. El día de mi única hermana.
5. Los amigos, los mejores, los indispensables.
6. Las canciones que me han rescatado.
7. Historias que no he creído.
8. Al revés es infinito.
9. La perfección que encierra mis números 16-12-1972 = 9 -7-3-9.
10. Los intentos por intentar que las medias naranjas se conviertan en medios limones.
11. Los años que tengo trabajando en el mismo lugar.
12. El día de hoy.
13. Las películas que han dejado su huella.

mañana le sigo, porque ya se me hizo tarde.

miércoles, julio 04, 2007

Snow Patrol - Chasing Cars (from Grey's Anatomy)

antes de ser demasiado viejos, enseñame un jardín ardiendo en vida...

Hace muchísimo tiempo que no coincidía que me gustara tanto una serie de televisión y una canción del soundtrack... Grey's Anatomy me ha hecho llorar, reír y echarle cerebro a algunos asuntos... Chasing cars siempre, siempre me lleva en un viaje lento a la nostalgia.

Y pa no dejar, aquí les comparto la bonita letra de la bonita canción.

We'll do it all / Everything On our own / We don't need Anything / Or anyone

If I lay here / If I just lay here / Would you lie with me and just forget the world?

I don't quite know / How to say / How I feel / Those three words / Are said too much / They're not enough

If I lay here / If I just lay here / Would you lie with me and just forget the world?

Forget what we're told / Before we get too old / Show me a garden that's bursting into life

Let's waste time / Chasing cars / Around our heads

I need your grace / To remind me / To find my own

If I lay here / If I just lay here / Would you lie with me and just forget the world?

Forget what we're told / Before we get too old / Show me a garden that's bursting into life

All that I am / All that I ever was / Is here in your perfect eyes, they're all I can see

I don't know where / Confused about how as well / Just know that these things will never change for us at all

If I lay here / If I just lay here / Would you lie with me and just forget the world?

martes, junio 12, 2007

Tus manos

Siempre me han gustado.
tus manos son largas,
como de pianista
y tus dedos delgados,
como de chelista...
y si me tocaban
si apenas me rozaban
era como si el Universo
fuera una sinfonía
completa
para mi.

Me gustaba jugar contigo
a los espejos
sin tocarnos
las manos se aproximan,
y me sentía casi ridícula
pensando en que descubrirías
el sudor de mis palmas
ante la proximidad de tu tacto.

Nunca me tocaste (al menos no como yo quería).

Alguien me dijo,
un día cualquiera,
que te habías convertido en médico
y anduve toda loca,
algunos días con sus noches:
pensándote,
deseándote,
buscándote...

No te pude encontrar,
tus manos se me siguen escapando
como cuando éramos niños...
y yo me quedo enfurruñada,
molesta y fría
(como cuando era niña).